A veces, lo que pudiera parecer una rareza, algo impuro, no es sino una belleza diferente, que no sabemos aceptar. Al menos no por el momento.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Dulce introducción al caos.



Digamos que estaba viviendo un idílico verano en plena primavera, y después de aquel lluvioso puente una tormenta acabó con todo. Y aquella tarde de mayo, salió el arcoiris que se suponía que debía arreglar los daños. Pero aquel arcoiris resultó ser el final de su amor y la hizo morir en vida. Y aunque dicen que después de la tormenta llega la calma, ese sol sólo asomaba para mostrarla el camino y esa tormenta sólo era el principio de los largos meses de su tormento.

 Aquel verano en primavera resultó ser un invierno; y aquel final, a su vez, un principio.


#Walking Disaster.