A veces, lo que pudiera parecer una rareza, algo impuro, no es sino una belleza diferente, que no sabemos aceptar. Al menos no por el momento.

viernes, 21 de enero de 2011

Sonrisas.

Después de una ocurrencia del profesor y una respuesta estupida del de atrás, la clase ríe energicamente. Las risas, algunas largas, otras apenas unos segundos, quizá alguna que solo ha llegado a una triste sonrisa como la suya, se mezclan creando una melodia extraña que suena fuera por todo el pasillo.A pesar de todo,para ella una sobresale por encima de las demás, incluso de las más sonoras y estridentes. Tal vez por el echo de que esta más cerca, tal vez por el dueño de la misma.
Un segundo después gira levemente la cabeza para observarlo por el rabillo del ojo.
Alli esta, sonriente, explendido. Los dientes perfectamente alineados, blancos y brillantes. Los ojos ligeramente achinados, el peinado medio desecho.
Sus miradas se cruzan fugazmente, el suficiente tiempo para que él descubra que esta triste, pero demasiado poco para que pueda averiguar el porqué.
De pronto se percata de que ya todo el mundo esta callado, o como minimo, intentando prestar algo de atencion. Y vuelve al estado de extraña e indefinida tristeza en el que ha estado sumida toda la mañana.
Él la mira sonriente, con esa sonrisa extremadamente contagiosa, y la revuelve el flequillo dulcemente para animarla. Y entonces, ella sonríe tambien.
Sonríe porque a pesar de todo, hay cosas por las que merece la pena vivir.

Little.

No hay comentarios:

Publicar un comentario